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Caparrots

Capgrossos

Los caparrots o capgrossos son una parte imprescindible de las fiestas mallorquinas, aportando un toque de alegría y diversión a las celebraciones locales. Estas figuras, con sus grandes cabezas y sus coloridos trajes, representan personajes históricos, folclóricos y caricaturescos, actuando como el contrapunto cómico a la solemnidad de los gegants.

Los cabezudos desfilan por las calles. interactuando con el público, especialmente con los niños, quienes los persiguen con entusiasmo y alegría. Estos emblemáticos personajes realizados antaño en cartón piedra y actualmente en poliéster o fibra de vidrio, animan con su presencia el ambiente festivo, contoneándose al ritmo de la música tradicional y haciendo reír a los espectadores con sus movimientos exagerados y sus pícaras bromas.

Cada figura tiene su propia personalidad y estilo, lo que añade diversidad y riqueza a las celebraciones. Los cabezudos no solo aportan entretenimiento, sino que también mantienen viva una tradición que se ha transmitido de generación en generación. Su introducción en la isla se produjo alrededor del Siglo XVII, aunque fue cayendo paulatinamente en desuso. No sería hasta la primera mitad del siglo XX cuando los caparrots recuperaron una relevancia que perdura hasta nuestros días.

¿Sabías que ...?

En 1952 se creó la comparsa de caparrots de Sa Pobla, un hecho clave que impulsó y renovó esta tradición en toda la isla. Para su construcción se eligieron, por primera vez, personalidades cómicas de la época, lo que supuso una auténtica novedad.

Entre ellas destacan figuras tan populares como el payaso Charlie Rivel y los Hermanos Marx: Harpo, Chico y, especialmente, Groucho Marx, que cuenta incluso con su propio baile y es conocido en toda Mallorca.